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El cuerpo humano y su efecto dominó.

Hoy hace un mes que no entreno en condiciones, y todo esto es gracias a una cadena de lesiones que no acaban de dejarme tranquilo, seguramente ya no llegue en condiciones de cumplir el objetivo que me había propuesto para este año en la Mitja de Granollers (1h 30’ mah o menoh) ya que un mes sin entrenar bien tiene sus consecuencias. Quizá he pecado de novato y de confianza de “va, que ya estoy bien!”, quien sabe. La cosa es que nada es tan malo como para no verle un lado positivo, y el estar un mes parado con lesiones varias ha hecho que aprenda cosas sobre el cuerpo humano y de como reacciona cuando tiene algún problema. Como ya he dicho, sin las lesiones que he ido padeciendo este mes no habría aprendido nada, así que ahí va mi pequeño suplicio :

Todo empezó con una sobrecarga en el gemelo izquierdo. Apareció al día siguiente de hacer un rodaje, seguramente a causa de la última cuesta que tengo antes de llegar a casa. A lo que parecía que solo era el gemelo se sumó una molestia en el glúteo de la misma pierna, no le dí importancia. Después de reposar una semana, el domingo fui a  un 10k al que me había inscrito, todo iba “bien” (puesto que no cogí el ritmo en ningún momento) hasta que en el km 8 asomó de nuevo el gemelo, acabé como pude. El dolor del glúteo no apareció durante la carrera, cosa que me pareció perfecta. Aún yendo la carrera como fue la acabé en 45’29”. Al lunes siguiente ya estaba llamando al fisio para la sobrecarga, me dio hora para el mismo miércoles. 

En el fisio la cosa cambió un poco, le comenté lo del gemelo y como apunte de esos que se dicen como si no tuviesen importancia le dije que me había estado molestando también el glúteo al caminar. Fue ahí directamente, y poniendo el dedo en un punto dijo “¿Te duele aquí?” mi respuesta fue tal que “ighiosghoighriowg.. ¡si!”, a partir de ese momento empecé a ver las estrellas. Tenía la cadera enganchada y a desengancharla se dedicó, también descargó un poco los gemelos, pero lo principal fue la cadera.

La semana siguiente la pasé con la pierna adormecida, agarrotada, llamé de nuevo al fisio y me dijo que me pasara a primera hora del día siguiente. Aquí es cuando empecé a aprender cosas. Se ve que la cadera no se había quedado bien puesta y que la pelvis no giraba del todo bien, creando una tensión extra en los músculos isquiotibiales, me hizo un crec, y como nuevo. O eso creía yo…

El viernes, entreno suave, con un poco de molestia, pero con buenas sensaciones en general. El domingo de la misma semana tocaba la Mitja Marató de Mataró. El día de la cursa todo iba perfecto, calentando buenas sensaciones y al empezar aún mejor. Venía de dos semanas “parado” y sorprendentemente se notaba el trabajo hecho hasta el momento, yendo a un ritmo de 4’19” los primeros 5km, todo cambió cerca del km 7. Empezó a dolerme el isquiotibial, por la parte baja, cerca de la rodilla, paré un par de veces a estirar para ver si mejoraba (iluso, HA!), pero nada, seguía igual, aún así pasé el km 10 en 44’45” (marca personal no oficial, ¡ojo!). Los 5km siguientes fueron un suplicio, el dolor acabó por subir hasta la cadera y después de detenerme varias veces por el dolor y de intentar correr de nuevo, desistí en el km 15 ( 1h 10’). A partir de ahí, acabé caminando, si, yo si no es por causas mayores no abandono. Fueron 6km caminando, pero acabé (y haciendo sub 2h). El masajista de la organización me dijo que tenía una sobrecarga en isquiotibial de la pierna izquierda de caballo. Así que nada, como todas las sobrecargas, me dí una semana de descanso!

Pero no todo iba a ser tan bonito: todo se fué, el isquio dejó de molestar a los pocos días, pero la zona de la cadera seguía y seguía. Ahora a sabéis que viene no? Fisio. Fui ayer, y volvía a tener la cadera enganchada, esta vez más aún que la otra vez.  La verdad es que lo pasé bastante mal, me dio una buena paliza en el punto “D”. Cuando llegaba un poco de refilón a la zona del glúteo noté que me dolía bastante también, así que también se llevó parte de la paliza, igual que el resto de la pierna, que estaba cargada de mala manera. Ahí llego mi pregunta: “¿qué tengo inflamado?,¿puede ser que todo eso sea por la cadera?”. Ahí es cuando llegó la clase de anatomía. Cogió una columna con una pelvis que tenía allí y me explicó algo tal que:

Lo que duele tanto en el glúteo es la inserción de varios músculos en el isquión, se insertan los isquiotibiales (vamos, que hay un amasijo de tendones ahí metidos) . Al tener la cadera enganchada hace que la zona del isquión trabaje en una tensión que no es la adecuada a causa de que ve reducido su movimiento. Y si éste no trabaja bien, los músculos que dependen de él tampoco, por este motivo la tensión se va transmitiendo a lo largo de la pierna haciendo que todo lo que depende de él acabe también con una tensión inusual unos músculos que se ven perjudicados, entre otros, son los isquiotibiales y los gemelos. Qué casualidad! Donde yo tenia las sobrecargas.

Al acabar la miniclase, la cual fue interesante sólo pude llega a una conclusión: el cuerpo humano tiene demasiadas dependencias en si mismo. Así que olvídate de lesionarte sólo una parte del cuerpo, todo va ligado, alguna otra parte se acabará resintiendo a causa de la lesión principal, no es posible cascarse sólo de algo, es como una cadena de trabajo, si alguien no hace bien el suyo, el trabajo del siguiente no será óptimo.
Dicho más llanamente: el cuerpo humano es como una larga fila de piezas de dominó, si tiras una, ten claro que vas a tumbar otras muchas piezas. Es el efecto dominó del cuerpo humano.

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