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Un Fiber en Alemania X

Ayer me tocó hacer el trabajo duro “a medias”, en un inicio fuimos a buscar camas, espejos, váteres para el hotel de los mosquitos, fuimos a un bosque en bici, cosa que me gustó, al volver, lo hicimos en la mitad de tiempo, volvimos “toh follaos” (y también muy rápido).

Cuando descargamos todo nos dirigimos al parque a seguir trabajando. La faena de hoy consistía en hacer agujeros en el suelo, de unos 80cm de profundidad, era un poco cansado pues lo hacía con una barra de hierro de unos 4kg y levantarla cada vez para levantar la tierra, cansa. Nos lo pasamos bien haciendo el tonto tirando tierra en los hoyos de los demás.

Por la tarde fuimos a la piscina, la de verdad, sin ratas muertas y esas cosas. Por la noche hicimos un juego un pelín raro pero divertido.

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Un Fiber en Alemania IX

Ayer fue un día tranquilo, creando al estructura de un hotel para los insectos, lo hicimos lo más antialemán posible, estamos “to’locos”. Curiosamente, cuando fui a hacerle una foto el display volvía a funcionar como debía, magia!

La tarde fue curiosa, fuimos a una “piscina” de agua natural, sin cloro ni nada, Lo único malo que tenia es que en el agua había mosquitos a miles acompañados por una rana muerta y un par de ratas muertas también, maravilloso. Al menos hemos hecho el tonto con la cuerda de equilibrio y jugando a vóley.

Por la noche tocó fiesta. Quedó claro que los españoles estamos locos y que en Ucrania saben hacer un cubata cómo dios manda: coca cola, cerveza y vodka. Es awesome, nos lo bebimos a “Sant Hilari” (de una tirada), cosa que al valenciano le sentó bastante mal, se puso híper mega contento en un momento. Aunque la fiesta no duró mucho, sólo hasta las dos, fue divertida.

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Un Fiber en Alemania VIII

El día pintaba mal, para que engañarnos, estaba todo nublado y mojado por la lluvia de la noche, pero al final no ha llovido mientras trabajábamos. Hemos casi acabado una parte de los cimientos, los responsables nos pedían que no fuéramos tan rápido, que ellos se cansaban, vagos hay en todos lados por lo que se ve.

La tarde ha sido la parte interesante, hemos ido a hacer escalada indoor, hemos llegado al sitio en cuestión en bici/bus. Como había un buen trozo de la parada del bus al sitio, he cargado a uno en la bicicleta, llegando al sitio la rueda ha dicho basta y se ha doblado como si de una serpiente se tratara.

Respecto a la escalada, sólo decir que no es lo mío, pues el miedo que te entra a 20 metros digamos que no es poco. Volviendo a la bici, la cual hemos arreglado, hemos hecho una forma “redonda” y hemos sacrificado el freno de atrás, por lo demás estaba perfecta. No tan perfecta ha sido la vuelta al campamento, pues en una bajada Lilli bajaba demasiado rápido, llegó la curva, no frenó lo suficiente, se cayó, y yo que iba detrás he volado por los aires para no pasarle por encima. Decir que s eme han puesto de corbata es poco, aunque quitando lo aparatoso de la caída, no me hecho daño, sólo algún que otro moratón. Al final hemos tenido que volver en autobús, que le vamos a hacer.

De interesante ha pasado poco más, han venido unos de otro WC, los cuales disfrutaban de habitaciones para dos con baño propio, servicio de limpieza, cocinera, internet, y no sé que más historias, vamos lo que viene a ser un hotel. Ha sido gracioso cuando una chica de Barcelona me ha preguntado si conocía a un “tal”, pues tenía cara de conocerlo. Lo conozco de toda la vida, es mi vecino (no). La noche como siempre, guitarreando junto al fuego.

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Un Fiber en Alemania VII

Esta mañana, para variar me he despertado con una alarma que no ha sido la mía, una cosa bastante divertida (no).

Respecto al trabajo, nada del otro mundo, hemos estado esperando a que trajeran cosas para trabajar la mayor parte del tiempo, en lugar de decir “working hard” hemos tenido que decir “waiting hard”, uno se siente como en casa, por eso de ir “a trabajar” y no hacer ni el peo.

Por la tarde si que he hecho algo más, entre montar el porche y hacer la compra, en la cual hemos llenado UN carro SÓLO de verde, he tenido el tiempo ocupado.
Pero no todo es “trabajar” hemos ido a la piscina otra vez, esta vez pero, la responsable, una vieja vaca amargada, no nos ha dejado comer galletas en el jacuzzi, aún no sabemos porqué.

El día ha estado muy entretenido, pero sin duda me quedo con la noche, tocando la misma base de blues durante media hora mientras hacíamos coña de la situación (una “amorosa”), ha sido realmente divertido, aunque hay que ser un poco cabrón para hacerlo, no deja de ser muy divertido.

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Un Fiber en Alemania VI

Hoy me ha tocado cocinar, si a lo que hemos hecho ha sido cocinar, pues casi todo lo hicimos ayer, por la mañana nos hemos currado unas crepes que han quedado bastante bien, aunque la sartén era una mierda, hablando en plata. Para comer, nada del otro mundo, ensalada de pasta con un montón de hierbas (rucula, pipas, cebolla, etc, etc); lo sorprendente es el tema del vinagre, le echan cuatro gotas a todo el bol (un bol de 20cm de alto y 30 de diámetro lleno hasta arriba), por suerte he cogido otro bol y he separado ensalada a la hora de comer y le he echado vinagre, de verdad. Para cenar, hemos culminado el día culinario con “kartoffel pufa”, tortitas de patata con muse de manzana por encima, muy bueno todo, y no lo digo porque lo hayamos cocinado nosotros, conste en acta.

De vuelta a Simmern

Aparte de cocinar hemos ido a Kastellaun de paseo, unos con bici, otros en bus, yo he ido en bici, la verdad es que he podido descargar bastante adrenalina con mi superbici rosa en la que el cambio de piñones iba como iba. En el pueblo poca cosa, un par de tours guiados sobre la naturaleza y sobre el holocausto en la zona, este último me he dado cuenta de que quizás los alemanes entienden por “Memoria histórica” algo muy diferente a lo que nosotros entendemos.
Respecto a la convivencia en el campo base, creo que hace falta más mentalidad colectiva, hay gente que parece que crea que la hora de comer es como un restaurante, deberían trabajar más en ese ámbito. Aprovechando la ronda de reflexiones lo he comentado, aunque no creo que surja mucho efecto, los pocos que no trabajan, seguirán sin hacerlo.

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Un Fiber en Alemania V

El río, desde uno de los puentes

Hoy si que hacia frio de verdad, como si de una mañana de otoño casi invierno se tratara. En principio íbamos a trabajar más, pero al final se ha quedado en el principio. Me eh escaqueado del trabajo duro y me he ido a limpiar musgo en un cementerio judío, muy bonito por cierto. Como dato curioso la tumba más nueva data del 1937, antes de la IIGM. Trabajando así tranquilamente y como quien no quiere la cosa hemos encontrado un Geocatching, es el primero que encuentro, y encima sin querer.

Cuando lo hemos pasado “mal” ha sido a la hora de comer, pues el “cooking team” ha desaparecido y no teníamos comida. Después de esperar un buen rato hemos comido algo y hemos ido a una piscina cubierta, pero como si fuera descubierta, pues tenía trampolines, un tobogán, aparte del jacuzzi, encima no hacía falta llevar gorro, no como aquí que piscina cubierta es sinónimo de gorro.

El día ha dado para poco más, comer tortilla  de patatas, un poco quemada y feota, pero buena, sangría, buenísima, y pan con tomate y “el fuet”, vamos, como si estuviera en casa.

Después de comer, me ha tocado limpiar los trastos, pelar manzanas y patatas para la comida de mañana. Las patatas  he podido pelarlas a un masaje que me ha hecho Sam (el cual se parece al Massagran) en la contractura que tengo en la espalda. Ahora toca dormir, que una de las turcas me va a matar como tarde mucho más en apagar la luz.

 

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Un Fiber en Alemania IV

Hoy ha estado nuestro  primer día de trabajo, solo hemos estado dos horas. Dos horas de las cuales una y poco han estado bajo la lluvia, que no era poca.  El trabajo  ha consistido en esparcir piedras con barro, un trabajo muy interesante, todo esto, claro está, haciéndolo a la española, descansando un “poco” después de cada palazo.

Por la tarde/noche, no hemos hecho gran cosa, me he puesto a guitarrear de nuevo y les hemos enseñado la canción de “Fea, peo te quiero” a las dos turcas y a una de las alemanas, ha estado divertido.

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