Batiendo récords.

Eran las siete de la mañana cuando me ha sonado el despertador, me he levantado en modo zombie a prepararme lo que a partir de ahora va a ser mi desayuno antes de cada carrera: nocilla con pan. Con el sueño aún encima faltaba prepararse para ir a Mataró, bambas (con el chip, cosa importante), equipación de “L’aire“, reloj, y el nitro (MP3) para el momento X dónde empiezas a ver las cosas negras. Una vez en el sitio, ya con el dorsal puesto tocaba empezar a calentar, ha costado entrar un poco en calor pues hacia un aire, permitirme la expresión, frío de cojones. Después de calentar, empezaba lo bueno, faltaban 10 minutos para la salida así ahí nos hemos dirigido.

Los momentos previos a la carrera han estado divertidos, suerte la mía que me he encontrado a varios compañeros con los que suelo correr. Como correr sólo es aburrido, he ido con ellos ya que tenían un tiempo previsto que se ajustaba bastante al mío, ha sido una buena decisión. La carrera ha empezado bien, aunque como siempre hemos tenido que adelantar a bastante gente antes de poder establecer el ritmo adecuado, éramos 8 (creo), casi todos con la misma camiseta, la sensación de equipo que da es impagable. Así hemos seguido, todos juntos hasta el kilómetro 6, creo, dónde cuatro del grupo han apretado y nos han sacado ventaja, pero daba igual, aún éramos 4 y teníamos muy claro lo que teníamos que hacer: aguantar el ritmo. Así ha sido hasta el kilómetro 15, más o menos.

Oscar después de debatirse un buen rato entre el bien y el mal (Alvaro y Sergi), Alvaro tiraba un poco más de lo que tocaba para la hora 40′, en cambio Sergi iba siguiendo el ritmo de referencia, al final ha caído en al tentación y nos hemos ido los tres, Oscar, Alvaro y yo. A un ritmo más que bueno. La cosa estaba en que llegaba la parte fea del recorrido, un polígono que no te animaba a correr, aún así, con un poco de esfuerzo hemos pasado la zona peligrosa y hemos encarado la vuelta. Aquí es dónde ha empezado a aparecer mi amigo el flato, rondaba el kilómetro 18. No hay nada mejor para combatir el flato que la música para no pensar en él. Así que me he puesto los cascos y a ritmo de heavy metal he entrado en trance. En ese momento me he ido de Alvaro y Oscar, corriendo sin pensar demasiado. Ya faltaba poco para llegar a los 21, y eso es sinónimo de llegar a la cuesta del final, “la cuesta“, suerte que iba avisado, si no habría pinchado de mala manera, ha tocado aflojar un poco el ritmo para al fin llegar a meta, acelerando el ritmo, da igual si era subida, la meta, es la meta. Al final, he cruzado la meta cuando en el crono ponía “1:37:37” que restando el tiempo que tardé en salir se ha quedado en “1:37:00”, el mejor tiempo de las tres medias que he hecho.

El entrar a meta sabiendo que todas las horas de entreno han servido para rebajar tu tiempo es una de las mejores cosas que hay, es parecida a la que se siente cuando haces un buen trabajo, pero no del todo, ésta es más, te invade una especie de felicidad que hace que aunque estés hecho polvo puedas sentirte bien.

Aunque el haber mejorado el tiempo no habría sido posible si no hubiesen estado Alvaro y Sergi guiándonos y marcándonos un poco el ritmo que podíamos seguir, Sergi “el duende bueno” al inicio y ya al final, Alvaro, “el duende malo“.

Ahora toca seguir entrenando igual, que hoy ha quedado demostrado que si se entrena se puede.

 

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Indefinido

Una respuesta a “Batiendo récords.

  1. Elvi

    Aunque no te deje comentarios, siempre te leo eh? 😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s